Estoy enamorado de tu imagen, y tú
ser,
Soy un caminante que se detiene
embelesado con tu figura,
Y no hablo de un molde material,
estoy soñando con las profundidades de tu sonrisa,
Con lo profano y angelical de tu
mirada…
Con esos besos tan nuestros que
guardan atardeceres,
Con estos labios deseantes que
sucumben ante los relieves de tu cuerpo.
Con esta ímpetu enardecida que
germina en tu piel,
Con este corazón que florece en
nuestra historia,
Con esos deseos narcisistas que
siempre culminan en el otro…
Con ese instante de magia, ese
momento de ensueño,
Con esas elucubraciones
fantasiosas de desvelos que transfiguran la realidad, creando nuevas estructuras
e idilios de amor que desembocan en nuestros corazones.
Quiero dormirme en tus mesetas,
Ser contigo como la cordillera a
la montaña,
Como el poeta a la poesía,
Como la alegría al amor,
Como los besos a la caricia,
Como el arte a la expresión,
Y como este escritor a su musa y
adorada inspiración.