Oh
soledad que me redescubres,
Estamos
juntos una vez más.
Más
de una vez me has encontrado como hoy.
Nostálgico,
reflexivo, empalidecido por las circunstancias...
Como
un naufragante de la vida,
Viviendo en ambivalencia,
Deseando el puerto, y con añoranzas en aquellas tormentas que me desvelan.
Gracias
por acudir a mí,
No
tengo miedo... poco a poco ha llegado la conciencia.
Que el amor y el odio se expresen en el papel,
la moral no existe, lo importante es aprender.
Bienaventurado
es aquel que reconoce la posibilidad para edificarse estando en ti,
En
días como estos, el silencio es un abrazo que regocija el alma.
Las
inflexiones son oportunidades que te destruyen o te fortalecen.