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En este blog haré alusión a diversos temas, como filosofía, espiritismo, psicología, viajes astrales, amor, miedo, sueños, paz, etc... Es un espacio abierto para debates, sobre todo tipo de temas, como el manejo de energías, la brujería, magia negra, magia blanca y más... Que todo lo que se haga sea para el bienestar de todos los involucrados. NAMASTE

sábado, 24 de marzo de 2012

22 de Marzo




Hace algo de frio, no son mas de las 8, vienen a mi mente diferentes pensamientos, tranquilo pero con ganas de hacer algo, un poco aburrido pero feliz, me dirijo al balcón y miro las estrellas pero no logre ubicarme en la inmensidad de ese cielo que me hace callar, trato de pensar en que pensar pero no siento el deseo de sentir algo, solo aparece en mi mente la sensación de lo pasajero de ese momento que vivo, unas horas de reflexión sobre nada, un momento que sin duda no va ser importante en mi vida.
Una mujer sentada en la sala de mi casa, perdida en unos de esos celulares Smartphone, salgo del balcón paso a su lado y ni siquiera me dirige la mirada, ¿será la novia de algún familiar?, ¿acaso de mi hermano? estaba concentrada en su pequeño aparato así que avance unos cuantos metros, me aleje donde todavía la divisaba, tome asiento frente a mi ordenador, divise la lista de conectados... nada interesante, ¿será acaso mejor escuchar música para hacer mas dinámicos estos segundos?, podría colocar algo romántico pero de que me sirve, sentado y pensativo para que regresar a las fantasías de aquel amor que ya paso, miro nuevamente la lista del chat y ahí esta como si un juego inconsciente de mi mente tratando de protegerme me hubiesen hecho omitirla, de pronto un impulso me hizo hablarle a aquella mujer, aquella dama que idealice, mi mente se llena de recuerdos, sobre la forma en que su danzante manera de caminar cautivo mi atención, como al mirar incitaba en mi deseo, aquellas noches en las que su cuerpo bailo con el mío, noches mágicas acostados en una nube. Manos suaves, brazos delgados, cuerpo torneado que me hacia enloquecer.
Le escribí poco, pensé que no respondería, de repente suena un zumbido y es ella por la ventana de la conversación, aquella mujer de la que no sé hace un año, me pregunta como estoy, pero como decirle, o como expresarle el silencio de este momento, la paz que se manifiesta pero al mismo tiempo el anhelo de verla.
Respondo que bien, miro el reloj ya son las ocho y veinte luego levanto mi mirada y mi vista enfoca mi cuarto, podría comer y olvidarme de que esto ha sucedido y no aventurarme en las conjeturas de un devenir insólito y acostarme para soñar en el suave y tranquilo bienestar que me brinda mi cama pero no, no quiero resignarme, aun atemorizado mis pulsiones me llevan a preguntarle sobre su ubicación inquieto por saber si vive en el mismo sitio de siempre, dice que si, suspiro, y en el instante que decido escribirle que voy para su casa una brisa envuelve mi cuerpo como auspiciándome un futuro lleno de misterio, antes de teclear la primera letra suena mi celular, es un mensaje de una chica que conocí hace poco tiempo, una persona de sonrisa mágica, pienso en ella unos instantes, en la forma en como nos conocimos, ese cruce de miradas en el que su tiempo y el mío se alinearon, me causa placer recordar su mirada, ojos llenos de ternura, expresiones llenas de alegría, gestos que me ponían en trance, en su mensaje se dirigía a mi con palabras cómicas, cosa que me hizo recordar su actitud juguetona, menciona que quiere volver a verme, es inevitable no sonreír cuando recuerdo aquellos momentos en que nos conocimos, suena nuevamente la ventana del chat, ella se despide, desde el segundo piso escucho como gritan mi nombre, me asomo al balcón y es un compañero, me invita a un baile, ya el cielo esta mas oscuro, no diviso las estrellas, la calle solitaria, solo mi amigo en la acera, reflexiono nuevamente sobre los caminos que se recorren en la vida, tal vez el universo no esta a favor de nuestro encuentro, posiblemente no estemos listos, respondo a mi compañero que ya bajo, regreso al ordenador y en efecto ella ya no esta, me ha enviado un beso y se ha marchado, miro mi reloj, llego el momento de irme, la noche callada, silenciosa, y una extraña sensación que me invade impulsándome a entregarme a ese oscuro cielo que me presagia una noche de fantasía.